Histórico completo para la siguiente propuesta.
Renovar un contrato de empresa o cerrar un grupo que ya estuvo en la casa debería ser más fácil que ganar un cliente nuevo. En la práctica no lo es, porque lo que pasó en la última estancia no está registrado en ningún sitio: las solicitudes, las quejas, lo que salió bien.
Tres cosas que debería poder consultar antes de proponer.
Lo que salió mal la última vez
Si hubo reclamación, cuántas, sobre qué y si se resolvieron. Llegar a la reunión sin esto es negociar a ciegas.
Lo que el grupo pidió de hecho
Salas, comidas, horarios y extras acaban dispersos en correo. En la siguiente propuesta vuelve a preguntarlo todo de nuevo.
La satisfacción de esa cuenta
La nota general del hotel no dice nada sobre la experiencia de un cliente específico, que es lo que importa en la renovación.
La cuenta con memoria.
Una solicitud de grupo, varias unidades.
Cuando la solicitud no es para una propiedad en concreto, hoy alguien reenvía correo entre hoteles y espera. Con una central de reservas compartida, la solicitud entra una vez y la trabaja quien tiene disponibilidad.
Cada reserva cerrada se refleja en el PMS de la marca correcta, con rastro para auditoría.
Traiga una cuenta que esté en renovación.
Mostramos qué información tendría disponible hoy y lo que pasaría a tener en la próxima negociación.